Francia lanza una alerta sobre la soja: ¿debemos preocuparnos? Un análisis desde la evidencia científica

RAUL GH

En marzo de 2025, la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación (ANSES) en Francia ha puesto el foco en la soja, especialmente en los posibles riesgos de un consumo excesivo de isoflavonas, compuestos bioactivos naturalmente presentes en esta leguminosa. La agencia alerta sobre un posible impacto en la salud reproductiva y endocrina, particularmente en niños, adolescentes y mujeres en edad fértil. Pero ¿qué dice la ciencia al respecto? ¿Estamos ante una alarma justificada o una exageración?

¿Qué son las isoflavonas?

Las isoflavonas (genisteína, daidzeína y gliciteína) son fitoestrógenos, es decir, compuestos vegetales con una estructura química similar a los estrógenos humanos, aunque con una afinidad mucho menor por los receptores estrogénicos (hasta 1000 veces menor que el estradiol). Su consumo se ha relacionado con múltiples efectos biológicos: desde beneficios cardiovasculares y óseos, hasta efectos en la función hormonal.

¿Qué ha dicho la ANSES?

El informe de ANSES ha estimado que un porcentaje significativo de la población francesa excede los valores de referencia toxicológicos (VRT) para isoflavonas, especialmente en:

• El 76% de los niños de 3 a 5 años.

• El 53% de las niñas adolescentes.

• El 47% de mujeres adultas en edad fértil.

Por ello, se ha recomendado:

Evitar alimentos de soja en comedores escolares y hospitales.

Revisar los procesos de fabricación para reducir las isoflavonas.

Promover otras legumbres como lentejas o garbanzos.

¿Qué dice la evidencia científica más actualizada?

🔬 1. Efectos hormonales

Estudios in vitro y en animales han demostrado que las isoflavonas pueden actuar como moduladores de receptores estrogénicos, lo que ha llevado a preocupaciones sobre su efecto en el desarrollo sexual o fertilidad. Sin embargo, la evidencia en humanos es más matizada:

• Una revisión sistemática de 2021 (Reynolds et al., Nutrients) concluyó que el consumo de soja en cantidades dietéticas no afecta negativamente a las hormonas sexuales masculinas ni femeninas.

• En mujeres menopáusicas, los fitoestrógenos han mostrado beneficios modestos sobre los sofocos, la densidad ósea y el perfil lipídico.

 2. Niños y adolescentes

Este grupo es especialmente sensible a alteraciones hormonales. Algunos estudios observacionales han vinculado el consumo elevado de fórmulas infantiles de soja con pequeños cambios en el desarrollo mamario precoz o tiempo de menarquia, pero sin consecuencias clínicas a largo plazo demostradas. No obstante, la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica (2022) recomienda preferir fórmulas basadas en leche para menores de 6 meses, salvo en casos específicos.

3. Salud cardiovascular y cáncer

Numerosos metaanálisis han vinculado el consumo moderado de soja con:

• Reducción del colesterol LDL (especialmente en dietas occidentales).

• Potencial protector frente a cánceres hormonodependientes como el de mama y próstata (particularmente si el consumo comienza en etapas tempranas de la vida)

 

¿Hay un punto medio?

Sí. La clave está en el contexto, la dosis y la población:

• En adultos sanos, el consumo de 1-2 raciones diarias de alimentos de soja (tofu, bebida de soja enriquecida, edamame) se considera seguro y posiblemente beneficioso.

• En niños y embarazadas, debe evitarse una exposición crónica excesiva (por ejemplo, usar bebida de soja como único sustituto de la leche durante años).

• Los suplementos de isoflavonas concentradas, al igual que otros nutracéuticos, deben utilizarse con precaución y supervisión profesional.

 Conclusiones

La alerta de Francia no se basa en una toxicidad aguda o un escándalo alimentario, sino en un enfoque precautorio por la acumulación crónica de fitoestrógenos en ciertos grupos vulnerables. No obstante, la evidencia científica no respalda eliminar la soja de forma generalizada. De hecho, en contextos bien controlados y con moderación, su consumo puede formar parte de una dieta saludable.

Recomendación profesional

Como futuros nutricionistas (o profesionales del ámbito), debemos fomentar la educación nutricional basada en:

• Diversificación alimentaria.

• Uso moderado y consciente de productos vegetales ultraprocesados enriquecidos con soja.

• Contextualización individual del consumo (infancia, menopausia, vegetarianismo, alergias…).

Bibliografía

1. Reynolds, K. et al. (2021). The effects of soy consumption on hormonal levels in humans: a systematic review and meta-analysis. Nutrients, 13(5), 1608. https://doi.org/10.3390/nu13051608

2. Messina, M. (2016). Soy and Health Update: Evaluation of the Clinical and Epidemiologic Literature. Nutrients, 8(12), 754. https://doi.org/10.3390/nu8120754

3. European Society for Paediatric Gastroenterology Hepatology and Nutrition (ESPGHAN) (2022). Use of soy-based infant formulas: position paper. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition.

4. ANSES (2025). Avis de l’Agence nationale de sécurité sanitaire de l’alimentation relatif à l’exposition alimentaire aux isoflavones issues du soja. https://www.anses.fr

5. Hooper, L. et al. (2009). Effects of soy protein and isoflavones on cardiovascular disease risk in humans: a systematic review and meta-analysis. American Journal of Clinical Nutrition, 89(5), 1655S–1663S. https://doi.org/10.3945/ajcn.2009.26736Q

 

 

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